El socialismo científico no surgió de la mente del joven Marx como Atenea de la cabeza de Zeus. El desarrollo del marxismo –su método e ideas fundamentales– fue el resultado de un proceso impulsado por una combinación de factores.
Los principales acontecimientos de la primera mitad del siglo XIX en Europa; el febril desarrollo del capitalismo en Gran Bretaña; las primeras movilizaciones independientes de la clase obrera en Francia (y en otros lugares); la influencia de las ideas de Hegel, Feuerbach y los “socialistas utópicos”: estas fueron las principales premisas de la doctrina de Marx.
Nos centraremos en su método filosófico, pues sobre él se asienta toda la obra de ideas del socialismo científico. El marxismo marca una profunda ruptura en toda la historia de la filosofía. Como Marx enfatizó en la undécima de sus Tesis sobre Feuerbach, nuestra filosofía busca no solo interpretar el mundo, sino transformarlo.
